Quiche cremosa de espinacas y queso de cabra, elaborada con pasta filo para una textura ligera y crujiente. Ideal para un almuerzo ligero pero nutritivo.
Una buena focaccia debe ser tierna y crujiente a la vez. La nuestra es casera, muy jugosa y aromática, con una miga plagada de ojos de aire... Esta focaccia la ponemos al horno con tomates cherry asados y olivada de aceituna negra.
¡Super completa y realmente buena! Con hojas verdes, manzana, nueces y el clásico y protagonista queso de cabra. Sin duda, una explosión de sabor perfecta para comer en tu día a día en la oficina.
El termino 'Crudités' tiene su origen en Francia y se trata de una ensalada compuesta por hortalizas y verduras crudas acompañada de una vinagreta de hierbas. ¡La combinación es brutal!
Usamos la receta de toda la vida, la de siempre. Un entrante fresco, veraniego y que entra de maravilla (versión ligera y suave). Además, viene con croutons de pan crujiente en una bolsita separada.
Esta es una lasaña de calabacín que no lleva ni gluten ni lácteo (sí queso vegano). La hacemos con láminas de calabacín, tofu, salsa de tomate, zanahoria y berenjena. Bechamel vegana: leche de coco, maicena, aceite, pimienta y sal. Queso feta vegano en el relleno.
El salmón glaseado es una forma espectacular de cocinar este producto. Nosotros lo acompañamos de quinoa blanca, mango, tomate, cebolla, cilantro y perejil. ¡Y atención! Tiene un punto picante que lo hace aún más especial.