Ligera y depurativa, esta crema de calabacín y puerro es perfecta para un día en el que te apetezca algo refrescante. El equilibrio de sabores suaves y frescos te dejará una sensación ligera pero reconfortante.
El arroz a la cubana es una de las recetas que más me recuerdan a mi niñez. Se trata de un plato de arroz, plátano, salsa de tomate y huevo frito. ¡Muy muy rico!
Los libritos de lomo son uno de los platos clásicos de la abuela. Son geniales para los niños, pero... ¿Qué adulto puede resistirse y no comerse uno? Los rellenamos de queso y jamón dulce. ¡A disfrutar!
Una esqueixada de bacalao clásica, fresca y ligera, ideal para el verano. Bacalao desalado desmigado a mano, acompañado de tomate maduro, pimiento rojo, cebolla morada y aceitunas negras, aliñado con aceite de oliva virgen extra y un toque de vinagre. Un plato mediterráneo en estado puro, equilibrado, sabroso y lleno de color.
Esta crema suave y reconfortante combina la dulzura natural de la zanahoria con el toque exótico de la cúrcuma. Ideal para esos días fríos en los que necesitas un plato de cuchara lleno de color y calidez. Ligera pero saciante, ¡cada bocado te llenará de energía!
Topping: pan especiado (Viene en una bolsita aparte, puedes no ponerle el pan)
Lomo de cerdo glaseado con una delicada mezcla de miso y espolvoreado con sésamo, que aporta un equilibrio perfecto entre sabor intenso y textura irresistible