El salmorejo es la versión cordobesa del gazpacho, nosotras seguimos la receta de nuestra amiga Yoli, para hacerlo más sano. Con lo buenos que están los tomates, merece la pena. Lo servimos con jamoncito y huevo laminado.
La clásica ensalada César que nunca falla: crujiente lechuga, trocitos de pan tostado y un toque de parmesano, todo acompañado de una cremosa salsa César. Perfecta para los amantes de los sabores intensos y texturas equilibradas.
Una buena focaccia debe ser tierna y crujiente a la vez. La nuestra es casera, muy jugosa y aromática, con una miga plagada de ojos de aire... La cubrimos con queso gorgonzola, romero y cebolla. Si no la habéis probado... ¡es una delicia!
El vodka tiene muchísimas utilidades en la cocina para potenciar el sabor y aportar jugosidad a las recetas, y esta pasta es un gran ejemplo de su combinación con una buena salsa de tomate casera, rematada con un toque picante de sriracha.
El salmón, bañado en una delicada mostaza antigua, los espárragos verdes tiernos y el boniato asado... El resultado es un equilibrio perfecto entre la untuosidad del pescado y el crujiente de las verduras. Una fusión de sabores cautivadores en cada bocado. ¡Para nosotros, un auténtico manjar!
Los baos son unos panecillos típicos del street food taiwanés que se hacen al vapor y que nosotras encontramos irresistibles. Se pueden rellenar de lo que quieras aunque es típico rellenarlo con Pulled Pork. La carne se prepara a baja temperatura durante casi 8 horas, queda muy tierna y se desmenuza para rellenar el pan bao. Le añadiremos también salsa BBQ.